En muchas ocasiones los padres acudís a la consulta preocupados por cuánto medirá vuestro hijo o cuál será su altura final en la edad adulta. Es una duda muy frecuente en pediatría, ya que el crecimiento infantil es uno de los aspectos que más inquietud genera en las familias.
Pero, ¿podemos predecir cuánto medirá un niño cuando se haga mayor? Podemos estimar aproximadamente su altura final como veremos a continuación. No podemos conocerla con exactitud, pero sí realizar una orientación que nos sirva para hacer un seguimiento adecuado y comprobar que está creciendo dentro de los valores esperados según su edad y su genética familiar.
¿Qué determina la talla de un niño?
La altura de los padres es uno de los determinantes más importantes para la talla de sus hijos. Esa información se transmite a través de múltiples genes, de tal forma que el niño está programado para crecer hasta cierta estatura. Sin embargo, esta genética no influye desde el primer minuto de vida.
En nuestra Consulta de Pediatría General valoramos con frecuencia este tipo de situaciones, especialmente en niños pequeños, y sabemos que generan mucha preocupación en las familias.
Influencia del embarazo en el crecimiento
Cuando nacemos, la longitud del recién nacido depende sobre todo de cómo se desarrolló el embarazo. Es decir, si la madre recibió una nutrición adecuada, si ha tenido alguna enfermedad o si la placenta no presenta ninguna alteración. Durante esta etapa, la influencia de los genes de los padres es prácticamente nula.
Durante el embarazo el crecimiento del feto está influenciado principalmente por su entorno intrauterino y no por la genética heredada.
Nutrición y hormona de crecimiento en los primeros años
Durante los primeros años de vida tampoco es la genética la que tiene el papel más relevante. Una nutrición adecuada es el factor más influyente para el crecimiento infantil.
Además, la hormona de crecimiento (que no tenía influencia en el crecimiento fetal) irá tomando un mayor protagonismo y será el estímulo principal del crecimiento del niño.
Será a partir del segundo o tercer año de vida cuando la genética empiece a tener más influencia, provocando lo que se conoce como “canalización” del crecimiento. Independientemente de lo que midieran al nacer, cada niño se situará en un determinado percentil en función de la talla de sus progenitores y de su propio ritmo de desarrollo, algo que valoramos mediante las gráficas y percentiles de crecimiento infantil.
Durante todos estos años hasta la pubertad, el crecimiento estará influenciado por la hormona de crecimiento y lo habitual es que se mantenga en percentiles similares, normalmente en función del tamaño de los padres.
Al llegar a la pubertad se producirá el denominado “estirón puberal”, el cual estará influenciado por la hormona de crecimiento, pero también por las hormonas sexuales propias de esta etapa. Finalmente, se alcanzará una altura final determinada por su genética familiar, lo que se conoce como talla diana familiar.
¿Cómo se calcula la talla diana familiar?
Para calcular la talla diana de un niño, es decir, la altura final aproximada que le corresponde tener según la estatura de sus padres, tendremos que sumar la altura del padre y la de la madre y dividirla entre dos.
A ese valor:
- Se le suman 6,5 cm en el caso de los niños.
- Se le restan 6,5 cm en el caso de las niñas.
Como hemos explicado, la talla diana no es un valor exacto. Por eso, ese resultado se expresa considerando una variabilidad aproximada de 5 cm por arriba o 5 cm por debajo. Se considera que un niño o niña ha cumplido las expectativas de talla cuando su altura adulta alcanza su talla diana o se encuentra dentro de ese margen.
Este cálculo suele cumplirse en la mayoría de los niños, especialmente cuando ambos padres tienen tallas similares. Sin embargo, en el caso de que los progenitores presenten alturas muy diferentes, uno muy alto y otro muy bajo, es posible que la altura final del niño tienda a parecerse más a uno que a otro. Esto se debe a que la genética heredada puede expresarse con mayor influencia desde uno de los progenitores. Por tanto, siempre hay que valorar cada caso en su conjunto.
Percentiles de crecimiento y seguimiento del crecimiento infantil
El cálculo de la talla diana no solo sirve para saber cuánto medirá un niño en el futuro, sino también para orientarnos sobre los percentiles en los que debería situarse durante su crecimiento.
Los percentiles de crecimiento infantil nos permiten comparar la talla de un niño con la de otros niños de su misma edad y sexo. No todos los niños tienen que estar en el percentil 50 para considerarse normales. Lo importante es que mantengan una adecuada velocidad de crecimiento y que sigan su propio canal de crecimiento de forma constante.
Si un niño desciende varios percentiles o presenta una disminución en su velocidad de crecimiento, puede ser necesario realizar una valoración más detallada.
¿Y si mi hijo está más bajo de lo que le corresponde?
Si vuestro hijo no se sitúa en el percentil esperado según su talla diana familiar, será recomendable realizar una valoración médica, ya que pueden existir diferentes causas que influyan en su crecimiento.
Habrá que tener en cuenta la edad del niño, su genética familiar, su desarrollo puberal y estimar su velocidad de crecimiento para comprobar si está dentro de los valores esperados según su edad.
Cuando un niño presenta una altura menor de lo esperado según la genética de sus padres, es aconsejable que sea valorado por un endocrino pediátrico, que podrá analizar qué puede estar ocurriendo y determinar si todo se encuentra dentro de la normalidad o si es necesario realizar pruebas complementarias y seguimiento.
En nuestra clínica pediátrica en Almería realizamos valoración y seguimiento del crecimiento infantil cuando está indicado, con el objetivo de asegurar un desarrollo adecuado y ofrecer tranquilidad a las familias.
Si tienes dudas sobre el crecimiento de tu hijo, sus percentiles o su talla diana, o notas algún cambio que te preocupe, te recomendamos pedir cita con nuestras pediatras en Almería para una valoración personalizada y segura.