Llegó el verano, la estación más calurosa de todo el año y con ello, el calor y sol de esta época, uno de los principales enemigos a los que se enfrentan los más pequeños de la casa. En este post vamos a abordar una serie de temas clave para garantizar la seguridad de los niños en verano. Por ejemplo, el tan sonado golpe de calor, que es la incapacidad del cuerpo para controlar su temperatura, debido a una
exposición prolongada y directa a cualquier agente que aumente la misma y puede dar lugar a dolores de cabeza, náuseas, vómitos, malestar, vértigo, taquicardias, incluso llegar a perder la consciencia. Si este se produce mientras avisamos al servicio de emergencia colocamos al niño en lugar fresco, y si esta consciente damos pequeños sorbos de agua

Seguridad de los niños en verano

Por otra parte, para asegurar la seguridad de los niños en verano es fundamental cuidar la piel de los más pequeños. Utilizar un fotoprotector adecuado durante los primeros años de vida ha demostrado que puede reducir el riesgo de cáncer cutáneo en la edad adulta. Comenzar lo antes posible en los niños para que se conviertan su rutina del día a día.

Como recomendaciones:

Seguridad de los niños en verano  No conviene exponer directamente al sol más de 5 minutos a los bebés antes de los 6 meses de edad ni usar en ellos cremas fotoprotectoras.
 Para la seguridad de los niños en verano, la ropa es la forma más útil de protección. Son preferibles las prendas de manga largas y transpirables y de colores claros. Así mismo, uso de gorros y sombreros.

 Se debe evitar la exposición solar entre las 10 y las 18 horas durante los meses de verano. Priorizar uso de sombrillas y/o buscar sombras.
Usar cremas protectoras media hora antes de la exposición al sol, con un factor FPS recomendado de 50+ y preferentemente resistentes al agua, en abundancia y cuantas veces sea necesario. (recuerda que un FPS 50, obliga a repetir en un intervalo de 50 minutos).

 

 La hidratación es fundamental (beber agua a sorbitos cada poco tiempo, comer fruta, verduras, etc.)
 La casa hay que intentar mantenerla fresca: persianas bajadas, crear corrientes y hacer uso de ventiladores o aire acondicionado si es necesario.
No dejar nunca a los niños dentro de los coches.

Chapuzones sin peligro.

Seguridad de los niños en verano Una de las actividades preferidas por nuestros niños son los chapuzones en piscinas o playas, divertidos pero peligrosos. Es por ello que aquí es cuando hay que extremar la atención para garantizar la seguridad de los niños en verano.  La vigilancia siempre es la clave. La asfixia por inmersión o ahogamiento supone el 8% de la mortalidad infantil en verano, especialmente en niños menores de 5 años y en varones adolescentes.

 

 Es importante enseñar a los niños a nadar y a bucear desde pequeños. En caso de que sepan nadar, así mismo, no hay que perderles de vista y deben estar vigilados en todo momento.
 Es recomendable, para la seguridad de los niños en verano, siempre, bañarse acompañados. Diversión y seguridad deben ir de la mano.
 Si te quedas en la orilla, no les pierdas de vista y asegúrate de que ellos puedan verte. Los niños deben estar al alcance y supervisados por un adulto.
 Desde pequeños, incúlcales la importancia de conocer y respetar las zonas de baño, así como las señales de advertencia e indicaciones de las banderas en las playas.
 Es recomendable elegir zonas de baño donde estén presentes socorristas que puedan realizar un rescate o llevar a cabo maniobras de reanimación.
 Las piscinas en domicilios deben estar valladas con al menos 1.2 m
 Los bordillos, las superficies deslizantes y los saltos con voltereta son una fuente de accidentes importantes

PICADURAS INSECTOS:

Son frecuentes en verano, pero, aunque son bastante molestas, no suelen producir problemas de salud importantes y tienden a resolverse en horas o días, en muchas ocasiones de forma espontánea, sin precisar ningún tratamiento específico.  En función del insecto, podremos tener diferentes síntomas: 

 Mosquitos:

Suelen provocar habones, y más raramente ampollas, que pican.

 Avispas y abejas:

En este caso el habón duele y pasadas unas horas suele ir disminuyendo. En algunas personas, puede aumentar de tamaño lentamente durante varias horas. Una diferencia entre avispas y abejas es que la primera no deja el aguijón clavado.

Seguridad de los niños en verano
 Garrapata:

Suele quedarse adherida a la piel y se va hinchando según chupa la sangre del huésped. Otras veces, la picadura pasa desapercibida, apareciendo días después una costra negra.

 Arañas y escorpiones:

Las arañas producen una mancha roja en la piel con dos puntos centrales mientras que los escorpiones solo uno, que puede doler. Las especies que existen en España son poco peligrosas.

 Chinches y pulgas:

Ambos producen varias picaduras y ronchas agrupadas sobre una zona del cuerpo. El picor es inmediato. 

En función de la clínica, existen una serie de medidas generales recomendadas. De menor a mayor intensidad de los síntomas, se puede aplicar lo siguiente:

 En primer lugar, lavado de la piel con agua y jabón, sin romper las ampollas o vesículas en caso de existir. Así mismo, extracción de cuerpos extraños si los hubiera, mediante pinza estéril o raspado. Desinfección local, preferentemente con agentes que no coloreen, por ejemplo, con Clorhexidina  Si el niño tiene muchas picaduras, el picor es muy intenso o si está muy molesto, se puede aplicar una solución de calamina o amoniaco con una barrita de venta en farmacias (no aplicar en mucosas boca, ojos o nariz). También el frío local suele mejorar los síntomas.
 En general, en la mayoría de los casos no se precisa medicación. En caso de dolor se pueden usar analgésicos orales, si existe un picor muy intenso antihistamínicos orales, y en caso de inflamación importante corticoides tópicos.

En todos estos casos es recomendable consultar con su pediatra.

Algunas medidas sencillas pueden disminuir y evitar algunas picaduras durante el verano:

 Cuando se vaya al campo (sobre todo si hay agua cerca) es recomendable vestir con camiseta de manga larga, pantalones largos y calcetines de colores claros.
 Aplicar repelente después del protector solar en las zonas descubiertas, evitando boca, ojos y manos.
 Usar repelentes eléctricos y mosquiteras para dormir.
 Uso de collar antipulgas en los perros domésticos. Evitar contacto con animales de la calle no conocidos.
 Vigilancia activa de los niños en zonas de campo, parques, etc.
 Los padres de niños que hayan sufrido una reacción grave deben tener un auto inyector de adrenalina y saber cómo utilizarlo.

PICADURAS DE ANIMALES MARINOS:

Las más frecuentes son las producidas por medusas y anémonas.  Las medusas pican e inyectan un veneno urticante, dando lugar a dolor local, eritema y edema con hiperpigmentación posterior de las lesiones. En ocasiones puede dar lugar a una afectación sistémica con calambres, vómitos o síncope. Su tratamiento consistirá en irrigación con suero fisiológico o agua salada para retirar los restos, inactivar el veneno con amoniaco o vinagre, y en caso necesario, corticoide tópico para disminuir síntomas locales si lo precisa, analgésicos para el dolor y antihistamínicos sistémicos en caso de picor. Si aparecen calambres musculares, vómitos o síncope, consultar con su pediatra.
El erizo de mar produce herida punzante y dolorosa por contacto con sus púas.

La araña de mar es un pez localizado en el suelo de zonas arenosas que lesiona con sus espinas al pisarlo dando lugar a una herida dolorosa que puede necrosarse, siendo raras las manifestaciones sistémicas. La raya también produce picadura al pisarla dando lugar a una lesión local y en ocasiones, síntomas generales como vómitos, dolor abdominal, calambres e hipotensión. El congrio o la morena producen lesiones por mordedura con riesgo de infección.

 

 

El tratamiento de picaduras de peces consistirá en la retirada de espina o aguijón, lavado con agua salada y desinfección local, para el dolor podremos sumergir el miembro afecto en agua marina caliente durante 30-60 minutos o administrar analgésicos sistémicos; en caso de sobreinfección o inflamación importante, paciente inmunodeprimido o herida de gran tamaño, se debe consultar con su pediatra.

NOS GUSTA VIAJAR, PERO CON SEGURIDAD

 Coches: Para la seguridad de los niños en verano y siempre, se deberá utilizar siempre cinturón de seguridad y sillas homologadas según la edad del niño en los desplazamientos en vehículo. Si realizas un viaje largo, haz paradas como mínimo cada dos horas y vigila la postura de los bebés. Hidrata a los niños frecuentemente y ten controlada la temperatura del habitáculo.

Para que el viaje se haga ameno es buena idea tener preparados para el viaje algunos juegos, canciones o actividades, más allá del uso de pantallas, evitando siempre que el conductor o conductora se distraiga. Y jamás se debe dejar solo a un niño o un animal en el interior de un coche, aun con las ventanillas bajadas y aunque no haga calor. 

Seguridad de los niños en verano  Bicicletas: El uso del casco constituye la principal medida de seguridad para montar en bicicleta. Es obligatorio para todos los menores de 16 años. Ajusta correctamente la bicicleta para el uso del niño, ten en cuenta la altura del sillín o manillar y el correcto funcionamiento de los frenos. Es recomendable y casi obligatorio llevar una luz trasera en color rojo para hacerse ver y ser visto por los demás. Durante la noche o con poca visibilidad sí que es obligatorio llevar una luz blanca en la zona delantera de la bici y otra de color rojo en la parte trasera.

 

Delmismo modo, es recomendable que utilices prendas con detalles reflectantes. Es muy importante que antes de montar en bici el niño conozcas las señales básicas que puedes encontrar y enseñar a respetarlas como es debido. Y por supuesto, siempre bajo la supervisión de un adulto.

 Patines eléctricos: Verifica siempre que sea un patinete homologado. Procura que el niño use el casco siempre, es un elemento de seguridad básico que protege en caso de accidente y podría incluso llegar a salvar la vida. Así mismo, tampoco
vendrá mal llevar rodilleras, coderas o incluso guantes, que lo protegerán más. En caso de poca visibilidad es recomendable un chaleco reflectante. El niño debe conocer y respetar las normas de circulación y la distancia de seguridad, esto ayudará a evitar posibles accidentes. Y siempre recordad que debe estar bajo con la supervisión de un adulto.

Y hasta aquí nuestras recomendaciones para la seguridad de los niños en verano. Para cualquier otra consulta sobre la salud y bienestar de vuestros niños, no dudéis en contactarnos.

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