En el post de hoy te hablaremos sobre 2 tipos frecuentes de hernias en el niño, así como sus diferencias y aquello que debes saber en relación a ellas. 

hernia inguinal

Pero… ¿qué es una hernia?

El término hernia hace referencia al escape de un órgano, o una parte de este, de la cavidad natural que lo contiene. Según su localización hablaremos de hernia umbilical (en el ombligo) o hernia inguinal (en la ingle)

HERNIA UMBILICAL

Como hemos comentado, es un orificio en la pared abdominal a nivel del ombligo y es consecuencia del cierre incompleto del orificio por el que pasa el cordón umbilical. En una hernia umbilical, el intestino delgado protruye a través de la abertura cuando el niño tose o hace fuerza durante la defecación.

hernia inguinal

¿Es frecuente?

Es uno de los defectos congénitos (es decir, presentes desde el nacimiento) más frecuentes y puede llegar a afectar a uno de cada cinco recién nacidos, produciéndose con más frecuencia en prematuros.

¿Cómo se diagnostica?

En la exploración física se percibe fácilmente un abultamiento (intestino saliendo de la cavidad abdominal cubierto por la piel) a nivel del ombligo, de forma permanente o cuando el niño hace fuerza (llora, tose, defeca).

 

¿Qué síntomas presenta?

Por lo general, la mayoría no da síntomas. Sí tendrá síntomas si se produce una hernia incarcerada, es decir, si el intestino queda atrapado en el anillo herniario produciéndose una obstrucción intestinal aguda con compromiso visceral, lo que requiere una valoración quirúrgica urgente. En este caso la hernia duele y el niño suele vomitar. Afortunadamente, la incarceración de una hernia umbilical es un evento muy poco frecuente.

¿Cuándo se debe tratar? ¿Cómo se tratan?

Por lo general, no necesitan tratamiento. Si no dan problemas, conviene esperar hasta los 4-5 años antes de plantearse su cierre, ya que la mayoría se reducen o cierran solas con el crecimiento. Evitar las antiguas monedas , cintas adhesivas , fajas y todo tipo de cinchas que no solo no sirven , sino que no ayudan al cierre espontaneo de los músculos rectos del abdomen 

Si a partir de los 2-3 años no se ha cerrado, es muy grande o causa problemas, podría requerir valoración por el cirujano pediátrico para valorar su cierre quirúrgico, a través de una sencilla intervención.  

hernia inguinal HERNIA INGUINAL 

Durante el embarazo, los testículos del feto se desarrollan en el interior del abdomen. A partir del 7º mes de gestación inician su camino hacia las bolsas escrotales, a través de un tubo, tanto en niños como en niñas, y que se denomina conducto peritoneovaginal. Este tubito/conducto que finaliza en el escroto de los niños, y en los labios mayores de las niñas, habitualmente se cierra antes del nacimiento. Pero en ocasiones, no se cierra al nacimiento produciendo que el intestino (una tripa o la trompa/ovario en las niñas) puede deslizarse por su interior y producir un bulto en la ingle.

¿Es frecuente?

La hernia inguinal ocurre entre 1 y 4 de cada 100 niños, es mucho más frecuente en varones que en niñas (6/1) y afecta sobre todo al lado derecho (60%). También es más habitual en los prematuros (16-25%), ya que el cierre natural del conducto peritoneovaginal se produce hacia el final del embarazo.

¿Cómo se diagnostica?

Al igual que la hernia umbilical, en la exploración física podremos palpar un bulto en ingle (correspondiente a la salida de contenido intestinal) sobre todo cuando el niño llora, tose o hace movimientos que aumentan la presión del abdomen. 

¿Qué síntomas presenta?

hernia inguinal

En general no presentan síntomas, solo la observación de una protuberancia en la ingle o en el escroto. Si produce síntomas, como dolor, vómitos o afectación general, deberemos de consultar urgentemente por el riesgo de que se haya incarcerado. El principal riesgo de la hernia es que el intestino deslizado quede atrapado en el canal inguinal y no se reintroduzca en la cavidad, cosa que puede ocurrir de forma espontánea. A esta situación se le denomina incarceración o hernia incarcerada y debe resolverse rápidamente.

¿Cuándo se debe tratar? ¿Cómo se tratan?

El tratamiento de la hernia inguinal, a diferencia de la umbilical, es el cierre quirúrgico de esta comunicación anómala cuando se diagnostica ya que estas hernias suelen incarcerarse con más frecuencia y no suelen cerrarse solas. El cirujano pediátrico lo valorará e incluirá en lista de espera para su cierre si así lo considera. Si, por el contrario, tenemos una hernia incarcerada, la intervención será de manera urgente. 

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