¿Qué temperatura es fiebre en niños?

 

Hablamos de fiebre en los niños cuando la temperatura supera:

  • 37,5-38ºC de temperatura medida en la axila
  • 38-38.5ºC de temperatura medida en el oído o en las nalgas

Hay que tener en cuenta que la temperatura del cuerpo puede sufrir variaciones durante el día y la noche, y hasta los 37,5ºC es una temperatura normal.

Estos valores no deben obsesionarte, ni tienen que ser vistos como una norma rígida y aplicable a todos los niños por igual. De hecho, puede ocurrir que un niño presente 38,5ºC y se encuentre bien y otro no tenga apenas energía ni vitalidad con apenas 37,7ºC. Por eso, conviene valorar cada caso en particular, según varios aspectos, y no únicamente en la cifra de temperatura. Debemos tener en cuenta, a la hora de valorar la gravedad, la respiración del niño, su coloración de piel, así como su estado general

¿Cómo medimos la fiebre?

En el caso de sospechar que nuestro hijo tiene fiebre, nunca debemos medirla con nuestra propia mano o al tacto. La manera correcta de hacerlo es con un termómetro que, preferentemente, debemos colocar bajo la axila. En niños menores de dos o tres años, algunas fuentes recomiendan medir la temperatura rectal.

¿CÓMO PONER EL TERMÓMETRO CORRECTAMENTE?

  • Temperatura axilar

En el caso de medir la temperatura axilar hay que colocarlo en el hueco de la axila, sin que entre en contacto con la ropa y mantenerlo durante 5 minutos. La temperatura axilar normal será hasta 37ªC, entre 37-38º C se denominará febrícula y a partir de 38º C se tratará de fiebre.

  • Temperatura rectal

Para que sea algo menos doloroso se puede cubrir la punta del termómetro con vaselina. Coloque al niño de medio lado, con las rodillas flexionadas e inserte suavemente el termómetro en el ano, no más de 2-3 cm. Evite que el niño se mueva sosteniéndolo o con la ayuda de alguien. Mantenga el termómetro durante 1 minuto aproximadamente. La temperatura rectal es medio grado más que la temperatura medida en boca o axila. Así que se considerará que no tiene fiebre hasta 37,5ºC y que sí la tiene a partir de 38,3-38,5ºC.

¿Qué causa la fiebre?

En general, el cuerpo utiliza la fiebre como un mecanismo de defensa frente a las infecciones de tipo: viral, bacteriano, micótico, siendo la causa más frecuente, en el 90%, es por infecciones víricas. 

Dado que los virus y bacterias proliferan a temperaturas que oscilan en torno a los 37º C, nuestro “termostato” incrementa la temperatura corporal para intentar destruirlos, algo que vuelve nuestro sistema inmune más eficaz.

El aumento de la temperatura es una señal que avisa de la presencia de una infección, ya sea vírica o bacteriana y, por tanto, no es una enfermedad. Es decir, lo que produce daño en el cuerpo no es la fiebre en sí misma, sino la enfermedad por la que aparece ese incremento de la temperatura.

¿Cuáles son los síntomas más habituales con la fiebre?

Son síntomas inespecíficos, muy variables de unas personas a otras, y distintos también según la enfermedad que es causa de la fiebre.

Los más comunes son dolor de cabeza, dolores musculares generalizados, o más localizados en la región lumbar, dolores articulares, somnolencia o escalofríos sobre todo durante el ascenso de la temperatura.

La irritabilidad o el delirio aparecen con más frecuencia en personas mayores, mientras que las convulsiones febriles son típicas de los niños menores de cinco años.

 

¿Cómo bajar la fiebre de los niños en casa?

Existen una serie de medidas que podemos adoptar tanto para aliviar las molestias que pueda causar la fiebre como para que la temperatura baje:

  1. Proporcionar al niño suficientes líquidos. Dáselos en pocas cantidades y frecuentemente.
  2. Asegurar que el menor se encuentra cómodo. Si esta con fiebre procure desabrigarlo y que en la habitación no haga excesivo calor. Si el niño tiene temblores y escalofríos se le puede tapar, pero con ropa ligera.
  3. Dale un baño usando agua templada y, preferiblemente, en una bañera, quedándose allí durante unos minutos.
  4. Evitar el uso de las compresas de alcohol, agua fría o hielo.
  5. Administrar los fármacos antitérmicos en el caso de que el menor esté incómodo y su temperatura sea alta.

En cuanto a los antitérmicos, son el paracetamol, que puede administrarse en gotas, jarabe o supositorio, el ibuprofeno, en jarabe, y en ocasiones el metamizol en gotas o jarabe. Recuerda que estos medicamentos bajan la temperatura aproximadamente un grado, cuando ha transcurrido una hora de su toma. Es decir, si el niño esta con 39º de fiebre, es posible que su temperatura solo baje a 38º, pero si está más animado y con buen aspecto se considera que el antitérmico ha hecho un buen efecto y podemos esperar a la siguiente toma de antitérmico, aunque la temperatura no se sitúe por debajo de los 38º (recuerda: la temperatura es un mecanismo de defensa). Así mismo, el antitérmico puede tardar hasta 1 hora en hacer efecto, mientras tanto, realiza las otras medidas que hemos comentado para facilitar el descenso de temperatura.

Si a pesar del medicamento, no baja la fiebre, o si pasan más de 24-48 horas y el niño continúa con fiebre o decaído, con llanto intenso o rechaza la alimentación, la pauta general será acudir a tu pediatra para que lo valore.

El tratamiento definitivo de la fiebre será siempre el tratamiento de la enfermedad que la causa, pero ten en cuenta que si es un proceso viral no hará falta antibióticos.

Fiebre en niños: cuándo hay que preocuparse

Como recomienda la Asociación Española de Pediatría, las familias deben consultar con los pediatras estos casos:

  1. Si la fiebre en el niño se prolonga durante más de 48-72 horas
  2. Si la temperatura alcanza los 40 ºC
  3. Si se muestra irritado o adormilado
  4. Si no tiene buen aspecto
  5. Si no puede respirar bien
  6. Si aparece una erupción cutánea
  7. Si el niño es menor de 3 meses
  8. En bebés de 3-6 meses con una temperatura mayor de los 39ºC

Y ante cualquier duda, consulta con tu pediatra. 

 

Share This