Una vez superadas las etapas comentadas en el anterior blog, debemos continuar estimulando a través del juego, teniendo en cuenta los nuevos objetivos que aparecen.

Durante el sexto mes de desarrollo, además de comenzar la sedestación, aparecen nuevos hitos motores, como son los volteos o la manipulación de objetos. Además, nuestro bebé va a desarrollar cada vez un mayor interés por el entorno y sus estímulos visuales y auditivos y comenzará la aparición de pedorretas y primeras sílabas.

Al igual que en las etapas anteriores, colocaremos a nuestro bebé varias veces al día en el suelo, podremos comprobar que cada vez aguanta y le gusta más. Como hemos dicho anteriormente, comenzarán a llamarle cada vez más la atención los objetos de colores, con luces y sonidos, debemos usarlos para mantener su interés en el juego, ya que cuanto más novedoso y más curiosidad le genere, obtendremos una mayor participación.

A partir de esta etapa, uno de los juguetes que recomendamos es la pelota de agarre, al tener muchos colores les suele llamar mucho la atención, son fáciles de agarrar, ya que no pesan y les sirve para explorar con ambas manos. Las hay con bolas sensoriales incorporadas, al moverlas, suena de forma ligera, generando aún más curiosidad e introduciendo en el juego la causa-efecto: movimiento-sonido.

Boca abajo, comenzaremos a estimular desde un nivel superior, pudiendo dejarle los juguetes en el suelo para que explore y juegue pero también ofreciéndole un poco más arriba, buscando que cada vez despegue más el pecho del suelo y se estire, llegando en ocasiones a solo estar apoyada la zona de la pelvis, esto servirá para preparar a los brazos para el gateo.

Boca arriba, veremos como la manipulación va mejorando, comenzarán a pasarse los juguetes de una mano a otra, con respecto a su cuerpo, muchos comenzarán a querer llevarse los pies a la boca. Comenzaremos a presentarle retos, a través del juego, alejándole los juguetes desde el lateral, buscado que giren cabeza y tronco, en esta etapa aparecerán los volteos, es decir, comenzarán a darse la vuelta boca arriba y boca abajo, y una forma de jugar con ellos para que lo consigan es alejando sus juguetes favoritos. El propio interés en cogerlos hará que busquen sus propias herramientas para alcanzarlo.

Como hemos recalcado varias veces, es muy importante que juguemos con ellos, que sea un momento divertido y no algo incómodo, que respetemos sus tiempos de tolerancia y siempre buscando que la actividad que planteamos les interese y les cree curiosidad.

Cuando el bebé alcance la sedestación, podremos incorporar esta posición al juego, en el suelo, ofreciéndole diferentes juguetes para que los explore, los alcance (al principio alcanzará lo que encuentre delante y poco a poco comenzarán a girarse). Los bebés en esta posición comienzan a golpear los juguetes, cogerlos y golpearlos contra el suelo… Podremos jugar con ellos ofreciéndole los juguetes desde distintos ángulos y alturas, buscando el reto de estabilidad. Esto les servirá para ir desarrollando una mejor respuesta de equilibrio y aprendiendo nuevos patrones de movimiento.

Al igual que anteriormente, una aclaración importante en esta etapa (parecida a la anterior) es: no colocar a nuestro bebé de pie si él no es capaz de hacerlo solo. Al igual que les gustaba estar sentados cuando no sabían, les va a encantar estar de pie, es una nueva visión del mundo y les genera muchísimo interés, pero por las mismas razones que no los sentamos cuando no toca, no los ponemos de pie cuando no toca.

Cuando su anatomía, estructuras óseas y musculares, estén preparadas para hacerlo, lo harán por ellos mismos.

Esto incluye: no colocarlo con nuestras manos, no montarlos en tacataca (nunca, pero antes de tiempo menos), no usar mochilas con arnés…

Durante el séptimo y octavo mes de desarrollo aparecerá una nueva posición, la cuadrupedia. Además a partir de esta etapa comenzará a interesarle la bipedestación y comenzarán a aguantar de pie con apoyo. ¿Cómo podemos ayudar en casa a que consiga todo esto?

Continuamos con el juego en el suelo, importante para terminar de perfeccionar las habilidades que ya ha adquirido, observaremos como nuestro hijo se mueve en más

direcciones y más firme, boca abajo, podemos observar que pueden pivotar, es decir, giran sobre su propio abdomen para coger los juguetes de alrededor. Para que esto sea posible es importante no ponérselo fácil durante el juego, si colocamos a nuestro hijo en el suelo con todos los juguetes cerca y a su alcance, no le interesará moverse, sin embargo, si colocamos sus juguetes favoritos, alrededor suya y un poco lejos, insistirá y apoyaremos a que “se busque un poco la vida” para cogerlo, apareciendo así recursos y movimientos nuevos.

En la etapa anterior, ya hemos ido hablando la importancia de subir la altura cuando le ofrecemos un juguete a nuestro hijo, para que fuera despegando el pecho, de esta misma manera, comenzará a aparecer la posición de cuadrupedia, siendo capaces de coger juguetes que estén encima de una mesa o un sofá desde esta posición. Con esto volvemos a insistir en la importancia de incluir nuevos retos en el juego para generar ese interés. Si vemos, por ejemplo, que nuestro hijo mantiene la posición en cuadrupedia cerca de un sofá, podemos dejarle su juguete favorito al borde de este. De esta forma le crearemos esas ganas de cogerlo y tendrá que incluir en sus patrones nuevas estrategias para alcanzarlo, apareciendo así el alcance de objetos desde esta posición.

De esta misma manera, con el mismo juego de subir juguetes a las mesas o al sofá, conseguiremos crear el interés por ponerse de pie, apareciendo la bipedestación. Observaremos como al comienzo de la etapa únicamente conseguirá ponerse de pie, agarrándose al sofá, podemos notar un cierto “bloqueo” ya que, al comienzo, llegan a una nueva posición y no saben muy bien como moverse desde ahí, podemos notar cierto “miedo” a soltar las manos, es por ello que muchos ven el juguete, se ponen de pie agarrados al sofá o a la mesa y ya luego no quieren el juguete porque no saben cómo cogerlo. Es importante respetar sus tiempos, no insistir para que no cojan miedo a la posición, y respetar que se caigan. ¿Qué es respetar que se caigan? nuestros hijos conforme pase el tiempo se van a poner a prueba, van a intentar ir soltando una mano para coger ese juguete que tanto quieren, pero perderán el equilibrio y caerán al suelo. No pasa nada. Es parte del proceso de aprendizaje. No hay que darle más importancia a las caídas (siempre que no sean graves), las tratamos como parte del proceso y los animamos a volverlo a intentar: “¡Venga Pepito no pasa nada! Otra vez, mira donde sigue tu cochecito”.

Al final de esta etapa, sobre los 8 meses, veremos a nuestro hijo más confiado en bipedestación. Es en este momento cuando podemos intentar que suelte una mano de apoyo. Como hemos hecho anteriormente, sin forzarlo ni insistir, creando curiosidad por coger algún juguete que le guste mucho. Comenzaremos a ofrecerle el juguete por detrás, a sus espaldas, de forma que tenga que girarse para verlo y soltar una mano de apoyo para poder alcanzarlo. Así conseguiremos poco a poco que confíe en soltar una mano de apoyo y afiance aún más la bipedestación, aumentando fuerza en los miembros inferiores.

En sedestación comenzará a ser capaz de incluir nuevos movimientos desde esta posición, buscando los juguetes que quedan a su alrededor y girando para alcanzarlo, aparecerá una nueva posición, la sedestación oblicua, usan una mano de apoyo para girar y alcanzar con la otra juguetes que han quedado más lejanos. De la misma serán poco a poco capaces de pasar de sedestación a cuadrupedia.

A partir de los 9 meses, comienza una de las etapas más preguntadas en las consultas, los desplazamientos.

Será alrededor de esta etapa cuando los bebés tengan interés en desplazarse, siempre para coger algún objeto de interés o para perseguir a mamá o papá (como hemos dicho anteriormente, no hay nada más divertido que jugar con la familia).

En la siguiente entrada del blog hablaremos de esta etapa final del desarrollo motor básico, indicaremos algunas pautas y consejos para ayudar a la estimulación en casa hasta llegar a la marcha independiente.

Share This