El dolor testicular es un motivo de consulta relativamente común en niños. Se puede deber a muchas causas. Dentro de las causas de dolor testicular, la mayoría son causas no graves, como los traumatismos, la epididimitis, las orquitis o la torsión de hidátide. No obstante, algunas enfermedades que cursan con dolor testicular pueden ser potencialmente graves por lo que el dolor testicular agudo suele requerir una valoración urgente junto con un tratamiento precoz, por lo que es clave saber cuáles son los signos de alarma.

dolor testicular

¿Cuáles son las causas del dolor agudo de testículos en niños y adolescentes?

Las causas más frecuentes de dolor testicular en niños y adolescentes son la torsión testicular, la torsión de los apéndices testiculares y la epididimitis. No obstante, cuando el síntoma principal es el dolor, debemos de realizar el diagnóstico diferencial entre las siguientes
patologías:

Dolor testicular en niños

  • Torsión testicular. Se produce porque el testículo rota sobre sí mismo, lo que resulta en un estrangulamiento de los vasos sanguíneos que le aportan la sangre. Estadísticamente, hay dos edades en que resulta más frecuente: en recién nacidos y en adolescentes. Comienza generalmente con dolor intenso de aparición brusca. El testículo puede estar situado horizontalmente en el escroto, ligeramente más elevado que el otro testículo y puede estar hinchado. Puede producirse de forma espontánea o, en ocasiones puede estar desencadenado por un golpe. La ecografía muestra una disminución de la llegada de sangre al testículo.

 

El diagnóstico y el tratamiento deben realizarse con rapidez para evitar la pérdida del testículo. Si se diagnostica, requiere tratamiento quirúrgico urgente. La mayoría de ocasiones sólo afecta a uno de los dos testículos, si bien en otros puede afectar a los dos. Si presenta alguno de estos signos de alarma ha de consultarse en un servicio de urgencias de pediatría. Es importante consultar en las primeras horas del dolor, pues pasadas 6 horas disminuye la posibilidad de que el testículo se recupere de la isquemia y, por tanto, la posibilidad de conservarlo.

  • Torsión de los apéndices testiculares o torsión de hidátide. La hidátide es un pequeño apéndice del testículo cuya torsión produce también dolor testicular. El dolor es de inicio progresivo y suele estar localizado en un lugar concreto, el de la hidátide (normalmente en el polo superior del testículo), sin afectar al resto del testículo, aunque con el tiempo puede generalizarse el dolor. Este apéndice, al torsionarse, se inflama y adquiere una coloración azulada que puede “transparentarse” a través de la piel del escroto. Su tratamiento es con antiinflamatorios y reposo.

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  • Epididimitis. Es una inflamación del epidídimo (el conducto que conduce los espermatozoides desde el testículo hasta la uretra). El dolor comienza de forma gradual y va aumentando en intensidad. Suele ser un dolor testicular progresivo, ligero o moderado, que en ocasiones puede ir acompañado de enrojecimiento del escroto. En estos casos es característico que la cabeza del epidídimo esté engrosada y sea dolorosa a la palpación. La posición del testículo es la normal. El tratamiento suele ser anti-inflamatorios y/o antibióticos. En niños pequeños no suelen ser infecciosas y se resuelven espontáneamente con antiinflamatorios y reposo durante unos días. En algunos casos, más frecuentes en adolescentes sexualmente activos, pueden ser producidas por infecciones bacterianas, en cuyo caso ha de asociarse antibiótico al tratamiento.
  • Orquitis. Similar a la epididimitis, es una inflamación, en este caso del testículo, que produce dolor de inicio progresivo, ligero o moderado. La orquitis aislada suele deberse a una infección por virus (parotiditis, sarampión, rubéola) o por bacterias (brucelosis). Puede complicarse con una atrofia testicular. Se suele tratar con antinflamatorios y, si es por bacterias, con antibióticos.

 

Dolor testicular en niños

  • Traumatismo en escroto. Otra de las causas más frecuentes. La mayoría de los traumatismos son leves, no producen signos de inflamación y el dolor es autolimitado. El daño testicular grave tras un traumatismo en el escroto es raro. Generalmente se produce por aplastamiento de los testículos contra el pubis. La ecografía puede diagnosticar el alcance del daño. La rotura testicular precisa reparación quirúrgica; las lesiones menos importantes se tratan según la gravedad del daño.

 

  • Incarceración de una hernia inguinal/escrotal. Se trata de una falta de riego a una zona del intestino que se encuentra herniada. Puede producir dolor intenso y se observa una masa a nivel inguinal o escrotal. La hernia escrotal es la salida o protrusión del contenido del abdomen hacia el escroto, a través de una comunicación entre ambos. Se manifiesta como un aumento del volumen del escroto. En muchas ocasiones esta hernia es reductible, es decir, que su contenido se puede “empujar” manualmente de nuevo hacia el abdomen. En otros casos, sin embargo, la hernia es dolorosa y no es reductible, lo que se conoce como hernia incarcerada y, si progresa, hernia estrangulada. Su tratamiento es la reducción de la hernia bajo sedación y analgesia.
  • Púrpura de Schönlein-Henoch. Se trata de una enfermedad de causa desconocida que produce lesiones en la piel, dolores articulares y dolor abdominal. En ocasiones, la única manifestación puede ser el dolor de escroto. Dolor de escroto referido desde otra zona. Ante un dolor agudo de escroto sin inflamación, ni masas en la zona y con una exploración genital normal, podemos pensar que estamos ante un dolor referido al escroto desde otra localización, por ejemplo, de un cólico nefrítico.

¿Cómo se diagnostica el dolor agudo de testículos en niños y adolescentes?

Dolor testicular en niños

Además de realizar una cuidadosa historia clínica, tu pediatra realizará un examen físico que incluirá la exploración del abdomen, la región inguinal y los genitales, buscando síntomas y signos que orienten a un cuadro u otro. Dependiendo de la sospecha en ocasiones se solicitarán análisis de sangre, de orina y cultivos,
y si es necesario, una ecografía para evaluar la llegada de sangre al testículo si se sospecha una torsión testicular.

 

En resumen

El dolor testicular es un motivo de consulta frecuente en niños, aunque casi siempre por causas no graves. Como ya hemos dicho, lo más importante en estos casos es descartar algún cuadro que requiera una actuación urgente como es el caso de una torsión del testículo. Si el niño tiene un dolor fuerte de inicio súbito con inflamación del testículo, es recomendable consultar en urgencias en las primeras horas de dolor ya que pasadas las 6 primeras horas la posibilidad de recuperación del testículo es mucho menor.

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