Hablemos de Diabetes.

Con motivo del día mundial de la diabetes, que fue el pasado 14 de noviembre, traemos este tema al blog para hablar de una enfermedad cada vez más prevalente en nuestros niños. Cuando hablamos de diabetes podemos diferenciar 2 grandes grupos, por un lado tendremos la diabetes tipo 1, una enfermedad autoinmune contra nuestras propias células productoras de insulina, lo que llevará a la destrucción total de estas células y a una necesidad de un tratamiento intensivo de reemplazo con insulina subcutánea; y por otro lado tendremos la
diabetes tipo 2, en la cual, por diferentes motivos, la producción de insulina es insuficiente o hay una cierta resistencia a la insulina, enfermedad muy relacionada con la obesidad y con antecedentes familiares.

En la diabetes tipo 2 el tratamiento inicial irá dirigido a mejorar la alimentación y a fomentar la mayor actividad física, siendo frecuente que en su evolución necesiten tratamiento con medicación oral para mejorar esta resistencia a la insulina o insulina subcutánea si no es suficiente con lo anterior. La diabetes tipo 2 es mas prevalente en adultos, aunque actualmente, con el aumento de la población infantil que padece sobrepeso y obesidad, estamos viendo como está aumentando la prevalencia de esta enfermedad. Por eso es fundamental la prevención primaria, es decir, fomentar desde la etapa escolar hábitos de vida saludables que prevengan el sobrepeso y la obesidad, sobre todo en aquellos niños que tengan antecedentes familiares de diabetes tipo 2.

La diabetes tipo 1, por el contrario, si suele ser mas frecuente en niños, pero puede manifestarse a cualquier edad. Se estima que la incidencia de diabetes tipo 1 en menores de 15 años en España oscila entre los 11 y 24 casos por 100.000 habitantes/año. Esta incidencia
entre los niños ha crecido de forma llamativa en los últimos años y cada vez se dan más casos, especialmente entre pequeños menores de 5 años. Por tanto, en el blog de hoy nos centraremos en la diabetes tipo 1 para conocer más sobre esta enfermedad.

¿Qué es la diabetes mellitus tipo 1?

Como hemos comentado antes, la diabetes mellitus tipo 1 se caracteriza porque nuestro páncreas no es capaz de producir suficiente insulina, que es la hormona que ayuda a transformar el azúcar (glucosa) de los alimentos en energía para el organismo.

 

Como consecuencia, ese nivel de glucosa en sangre aumenta, lo que se denomina hiperglucemia y resulta perjudicial para el organismo si no se corrige a tiempo. Se desconoce la causa exacta de la diabetes tipo 1 pero, en la mayoría, el sistema inmunitario del cuerpo, destruye por error las células productoras de insulina en el páncreas, por eso decimos que es autoinmune. Además, la genética y los factores ambientales parecen influir en este proceso.

¿Cómo se diagnostica la diabetes tipo 1?

El diagnóstico inicial será relativamente sencillo ya que bastará con realizar una medición de glucosa en sangre. Si el nivel de azúcar es anormalmente alto, será diagnóstico. Pero… ¿Qué síntomas deben alertar a los padres para consultar? Es entre los cinco y los siete años de edad y durante la pubertad cuando la enfermedad suele ser más común entre la población infantil. Lo que debe alertar a los padres son una serie de síntomas fáciles de identificar y que pueden dar la voz de alarma:

  • Sed excesiva (polidipsia).
  • Que el niño orine con demasiada frecuencia (poliuria).
  • Que moje la cama por la noche (nicturia), cuando previamente ya lo había controlado.

 

  • Que presente una pérdida repentina de peso, aun comiendo normal o incluso más de lo habitual
  • Hambre constante (polifagia).
  • Debilidad física y cansancio.
  • Irritabilidad (en niños pequeños).
  • Náuseas y vómitos.
  • Visión borrosa.
  • Aliento con olor dulce o extraño (como a manzana).
  • Infección por hongos.
  • Calambres musculares.

Ante estos signos, podemos sospechar que el menor sufre diabetes, pero siempre debemos consultarlo y confirmarlo con un médico especialista.

¿Qué tratamiento necesita una persona con diabetes tipo 1?

Se trata de una enfermedad crónica ya que a día de hoy no existe cura para la diabetes, por tanto, el tratamiento será para toda la vida.
El tratamiento será la insulina, ya que como hemos comentado, el páncreas no es capaz de producirla. Actualmente, en la mayoría, la insulina se administra pinchada de forma subcutánea diariamente. Además, se sigue una pauta que se denomina bolo-basal, es decir,
por un lado, tendremos una insulina ‘lenta’ que simula la insulina que tenemos en nuestro cuerpo independientemente de si hemos comido o no, la cual en la mayoría se pinchara una vez al día, y por otro lado tenemos la insulina ‘rápida’ la cual se administra en cada ingesta que
hacemos, para simular el aumento de insulina que se produce con la comida de manera fisiológica.

Además del tratamiento farmacológico con insulina, es fundamental realizar una alimentación equilibrada y saludable, que incluya el recuento de hidratos de carbono.

¿Qué avances podemos destacar de los últimos años?

Es de destacar que en los últimos años se ha producido un avance en el control y tratamiento de esta enfermedad. Por un lado, disponemos hace unos años, y financiado para cualquier persona con diabetes tipo 1, la medición de glucosa intersticial mediante un sensor colocado generalmente en la parte posterior del brazo, lo cual ha llevado a una mejora en la calidad de vida, ya que no son necesarias tantas mediciones capilares de sangre, a la vez que tenemos un control de los niveles de glucosa en sangre prácticamente durante las 24 horas del día, lo cual nos ha permitido ofrecer un mejor control a los pacientes.

Además, no solo se ha mejorado en relación a la medición de la glucosa en sangre, sino que actualmente disponemos de sistemas de asa cerrada, es decir, bombas de infusión de insulina, que se conectan y reciben información de dichos sensores de glucosa.

 

Así, permiten que funcionen de forma semiautomática, todo ello para intentar simular de la manera mas exacta posible, el funcionamiento del páncreas con una infusión continua de insulina, regulada como hemos dicho de manera automática, aunque con la necesidad todavía de intervención por
parte del paciente a la hora de las comidas.

Y el futuro… ¿cómo se presenta?

Por un lado, existen multitud de estudios y ensayos clínicos de nuevas formas de administrar la insulina, como insulinas que solo precisen administración una vez a la semana o insulinas que se puedan administrar vía oral. Por otro lado, se sigue avanzando en la tecnología para intentar conseguir que las bombas de infusión de insulina trabajen de la manera más autónoma posible, con la mínima intervención del paciente, con el objetivo de conseguir un ‘páncreas artificial’. Y quizás, algo mas lejano, pero con múltiples líneas de investigación, se sigue trabajando en encontrar la ‘cura’ para la diabetes.

Y para terminar…

Recordar que cualquier duda que tengáis podéis solicitar cita en la consulta, ya que hemos incorporado desde este año la especialidad de endocrinología pediátrica.

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