Los datos son alarmantes sobre la obesidad infantil en España, estamos entre los países europeos con mayor obesidad infantil.

Según los últimos estudios el 23,3 % (4 de cada 10 niños) de los escolares españoles tienen sobrepeso y un 17,3% (1 de cada 5 niños) presentan obesidad, es decir, el 40,6% de la población infantil tiene exceso de peso.        

La falta de tiempo, las prisas, los bajos precios, la palatabilidad del producto, campañas publicitarias…han favorecido el consumo de ultra procesados y de comida rápida, sustituyendo así la alimentación sana y equilibrada. De aquí la importancia más que nunca de promover una alimentación saludable desde la infancia.

Fomentar desde pequeños unos buenos hábitos alimenticios contribuye a tener un estilo de vida saludable y a convertirse en adulto sano.

Cómo fomentar una alimentación saludable en casa

El primer paso se ha de dar en casa. Es, nada más y nada menos que, es ser ejemplo o modelo a seguir de una alimentación equilibrada, escogiendo alimentos saludables para consumir en familia.

Los niños van a imitar el comportamiento de sus progenitores. Por ello, es importante que nosotros como padres tengamos una base sana de alimentación. Educar mediante el ejemplo. Si los niños ven a sus padres ellos lo harán también, es cuestión de tiempo, respetando su ritmo.

Hacer partícipes de su alimentación ayuda a crearles buenos hábitos de alimentación. Si ellos colaboran, según su edad, a elaborar, por ejemplo, su merienda, a hacer la lista de compra en conjunto con sus padres, a participar en las recetas y a la hora de poner y quitar la mesa… se sienten importantes (mejorando su autoestima y autonomía) y hace que tengan ganas de ir descubriendo nuevos sabores, texturas, olores, colores…

A la hora de elegir los alimentos es importante tener en cuenta sus gustos y preferencias, aunque la última decisión es del progenitor.

Es recomendable ofrecerles varias opciones saludables para elegir, para que ellos también sientan que pueden decidir. También debemos, poco a poco, ir introduciéndoles nuevos alimentos sin forzar. Si se le fuerza al niño a comer ciertos alimentos que se niega, es posible que, cuando sea mayor, tenga rechazo absoluto por esos alimentos. 

Es fundamental explicarles a los niños por qué es preferible comer frutas o verduras que alimentos ultra procesados. Jamás tenemos que prohibir ningún tipo de alimentos, la restricción incrementa la ansiedad y el deseo de comerlos. Debemos hacerlo para que tomen buenas decisiones a la hora de elegir los alimentos a ingerir en su día-día y de manera ocasional que alimentos podrían elegir.

Consejos importantes a la hora de tener una alimentación saludable para nuestros hijos

  • Como hemos comentado, dar el ejemplo: los niños aprenden por imitación, por lo que es importante que los padres y los educadores sean modelos de una alimentación saludable. Esto implica comer de forma regular y ordenada, consumir alimentos de todos los grupos (cereales, lácteos, frutas, verduras, carnes, pescados, huevos, legumbres, frutos secos y aceite de oliva), evitar el picoteo entre horas y limitar el consumo de alimentos procesados, dulces y bebidas azucaradas.
  • Involucrar a los niños en la compra y la preparación de los alimentos: una forma de despertar el interés y la curiosidad de los niños por la alimentación es hacerles partícipes de las tareas relacionadas con ella. Se les puede pedir que ayuden a hacer la lista de la compra, que elijan alguna fruta o verdura nueva que quieran probar, que acompañen al supermercado o al mercado y que colaboren en la cocina lavando, pelando o cortando los alimentos. De esta manera, se les enseña a valorar los alimentos frescos y naturales, se les estimula el sentido del gusto y el olfato y se les fomenta la autonomía y la responsabilidad.

 

 

  • Ofrecer una alimentación variada y adaptada a la edad: los niños necesitan una alimentación que cubra sus requerimientos nutricionales según su edad, su peso, su altura y su nivel de actividad física. Esto implica ofrecerles alimentos de todos los grupos en las cantidades adecuadas y con una frecuencia adecuada. 
  • Respetar los horarios y el ambiente de las comidas: los niños deben realizar entre cuatro y cinco comidas al día (desayuno, almuerzo, merienda y cena), con un intervalo de unas tres o cuatro horas entre cada una. Esto les ayuda a regular el apetito y a evitar el picoteo de alimentos poco saludables. Además, las comidas deben realizarse en un ambiente tranquilo, agradable y sin distracciones (como la televisión, el celular o los videojuegos). Se debe dedicar el tiempo suficiente a comer (unos 20 o 30 minutos) y masticar bien los alimentos. Asimismo, se debe fomentar el hábito de comer en familia, ya que esto favorece la comunicación, el vínculo afectivo y el intercambio de experiencias.
  • Adaptar la cantidad y la presentación de los alimentos: los niños deben comer la cantidad de alimentos que les permita satisfacer su hambre y su sed, sin forzarlos ni obligarlos a terminar el plato. Los padres y los educadores deben respetar las señales de saciedad de los niños y no premiarlos ni castigarlos por comer más o menos. También se debe tener en cuenta que los niños tienen preferencias y aversiones alimentarias, que pueden cambiar con el tiempo. Por ello, se debe ofrecer una variedad de alimentos y presentarlos de forma atractiva, con colores, formas y texturas diferentes. Se puede recurrir a la creatividad y al juego para hacer más divertida la alimentación.
  • Promover el consumo de agua y limitar el de bebidas azucaradas: el agua es la mejor bebida para hidratar a los niños y mantener el equilibrio de los líquidos en el organismo. Se recomienda que los niños beban entre 4 y 6 vasos de agua al día, según su edad y su nivel de actividad física. Se debe evitar el consumo de bebidas azucaradas, como refrescos, jugos industriales o bebidas energéticas, ya que aportan muchas calorías vacías y pueden desplazar el consumo de otros alimentos más nutritivos. También se debe moderar el consumo de bebidas con cafeína, como el té o el café, ya que pueden alterar el sueño y la conducta de los niños.
  • Educar sobre la nutrición y la alimentación saludable: los niños deben recibir información adecuada sobre los beneficios de una alimentación saludable para su salud y su bienestar. Se les debe enseñar a identificar los diferentes grupos de alimentos y sus funciones en el organismo, así como a leer e interpretar las etiquetas nutricionales de los productos. También se les debe concienciar sobre los riesgos de una alimentación inadecuada, como el sobrepeso, la obesidad o las enfermedades crónicas. La educación nutricional se puede impartir tanto en el ámbito familiar como en el escolar, mediante actividades lúdicas y participativas que estimulen el interés y la motivación de los niños

  • Incluir en su alimentación las verduras y las frutas a diario, si son reacios a comerlas puedes realizar diferentes elaboraciones de tal forma que consigan poco a poco probarlas. No desesperes, hazlo con cariño, con paciencia y, respetando su ritmo y sus preferencias, acabaran comiendo de todos los grupos de alimentos.
  • Que no se sientan juzgados, ni criticados, ni presionados porque ahora mismo haya algún alimento o grupo de alimentos que aún no consiga comer.
  • Realizar un plato bien preparado y apetecible siempre despierta el interés y las ganas de comerlo. Para ello, hay que tener en cuenta la variedad de sabores, colores, formas, texturas, tamaño…
  • Es importante no obligarles a comer todo lo que hay en el plato, respetar cuando se hayan saciado. De esta manera, seguirá conectado con su nivel de saciedad y, de adulto, será capaz de saber parar cuando se haya saciado.

  • Es fundamental empezar el día comiendo sin prisas y ofrecer un desayuno nutritivo para comenzar el día adecuadamente.
  • El desayuno puede consistir fruta, cereal integral, grasas saludables tales como el aceite de oliva, frutos secos… y proteínas como puede ser el huevo, Elegir al menos tres de ellos e ir variando para que estén bien nutridos y no se cansen de repetir lo mismo.

 

  • El ambiente de la hora de comer ha de ser relajado y los niños deben sentirse seguros y respetados con sus gustos y preferencias. Evitar distracciones como puede ser la televisión, el móvil…
  • En las meriendas y a media mañana en el cole debemos descartar el consumo de zumos industriales, el exceso de consumo de embutidos y bollería. Mi recomendación es unos frutos secos o bien pan integral (aguacate, humus, tortilla francesa, atún, aceite y tomate…) y fruta… y, por supuesto, hidratarse con agua.
  • Los padres tenemos un papel importante en la educación nutricional de nuestros hijos. Por ello, es fundamental explicarles a los niños que los dulces, las bebidas azucaradas, la bollería ha de ser algo excepcional y enseñarles a cómo dosificarlas.

  • Para eliminar las tentaciones de comprar este tipo de alimentos nada saludables, lo mejor es comprar la cantidad que en ese momento se va a consumir, así no quedará ni rastro en la despensa de casa. Es una buena opción para evitar un consumo excesivo. EL PRIMER PASO COMIENZA EN LA CESTA DE LA COMPRA. 
  • La alimentación ha de contener un aporte de verduras y frutas diario. Estos alimentos han de contener el 50% de la comida del plato tanto en la comida como en la cena.
  • El resto del plato, un 25%, lo ocupa la proteína que puede ser vegetal (mínimo 2 veces por semana legumbres) o animal, y el otro 25 % del plato lo ocupa los cereales integrales con el uso de grasas saludables tales como el aceite de oliva virgen, el aguacate…

Conclusión

La alimentación es un aspecto fundamental para el desarrollo integral de los niños. Una alimentación saludable desde la infancia les proporciona los nutrientes que necesitan para crecer y aprender, les protege de enfermedades y les ayuda a adquirir hábitos saludables para toda la vida. Los padres tenéis un papel clave para fomentar hábitos alimentarios saludables en los niños, mediante el ejemplo, la participación, la variedad, el respeto y la educación. De esta forma, se contribuye a mejorar la salud y el bienestar de los niños y de la sociedad en general.

 

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