Es difícil establecer una “fecha mágica” a partir de la cual es conveniente quitar el chupete, ya que cada niño tiene sus propios ritmos, pero en el blog de hoy te ofrecemos pautas y consejos que te ayudarán a retirarlo sin traumas asi como una edad orientativa de cuando seria recomendado empezar a plantearnos retirarlo.

La forma de quitar el chupete va a depender de la edad del niño, de su temperamento y de su madurez. Pero, una vez tomada la decisión debemos no volver a atrás, mantenedla, con cariño y con empatía, pero con firmeza. Puede que tenga alguna rabieta, pero sobre todo no le riñáis, ni mostréis enfado.

Uso chupete

¿A qué edad se debe quitar el chupete?

Uso chupete

A partir de los 15-18 meses, lo antes posible. Por dos motivos: uno por las consecuencias de su uso mantenido (que más adelante comentaremos) y dos porque conforme se acerque a la edad del «no y el yo», más difícil va a ser.

En el niño pequeño, de menos de 15 meses, suele ser más fácil. Simplemente se le quita, desaparecen los chupetes de la casa. Cuando el niño llore, o proteste, se le calma cogiéndolo, hablándole, … Si usaba el chupete para dormir, habrá que cambiar el ritual para dormir 

En el niño más mayor (partir de los 18-24 meses), hay que hacerlo de otra manera. La forma de hacerlo puede ser diferente para cada niño, según su carácter y su madurez

Como edad máxima a partir de la cual no debería usarse nada el chupete sería sobre los 2 años.

¿Es perjudicial el chupete?

Uso chupete

El chupete no es perjudicial para bebés, incluso tiene grandes beneficios:

  • Es una excelente herramienta de consuelo y de alivio durante su primer año de vida. Recordad que los bebés no deben empezar a usar chupete hasta que la lactancia materna esté bien establecida (más o menos 2 semanas de vida), ya que puede interferir en el establecimiento de la lactancia materna (el bebé tiene que hacer menos esfuerzo al succionar la tetina del chupete que el pezón).
  • El uso del chupete disminuye el tan temible síndrome de muerte súbita del lactante, debido a la succión continua durante la noche.

Pero a pesar de todo ello, no se puede utilizar para siempre, no siendo recomendado prolongarlo más allá de los 2 años.

 

 

¿Qué problemas puede conllevar el uso del chupete?

Aunque el uso del chupete tenga muchas ventajas, no hay que olvidar los problemas que puede conllevar su utilización más allá de los dos o tres años:

Uso chupete

  • Alteraciones maxilofaciales: una utilización continua del chupete puede producir maloclusión dental y deformidades del paladar y de la dentición. Si se mantiene durante mucho tiempo, estos cambios pueden ser permanentes y dificultar también el desarrollo del lenguaje.
  • Candidiasis oral: los chupetes y tetinas deben de limpiarse adecuadamente y seguir unas normas de higiene estrechas, especialmente durante los primeros meses de vida. Ya que el chupete puede producir infecciones en la boca (la infección más habitual es la producida por el hongo Candida Albicans, mucho más habitual durante los primeros meses de vida en los que el bebé saliva menos, apareciendo placas blanquecinas en la boca, una afección denominada “muguet”.).
  • Otitis media aguda: Diversos estudios confirman que el riesgo de otitis aumenta en un 33% con el uso del chupete. La succión continuada aumenta la salivación, que es el caldo de cultivo perfecto para el crecimiento de distintos microorganismos. Además, puede alterar el funcionamiento de la trompa de Eustaquio, cuya función es mantener aireado el oído medio. Si el bebé tiene una infección respiratoria, el chupeteo constante puede favorecer el reflujo de las secreciones hacia el oído medio, produciendo otitis. 
  • Problemas con el habla: si el niño se acostumbra a tener continuamente el chupete en la boca tendrá dificultades para la correcta fonación y pronunciación de las primeras palabras, algo que suele ocurrir precisamente a partir de los dos años de edad, ya que tener el chupete en la boca hace que el niño hable menos e impide que mueva la lengua de forma natural

Consejos para quitar el chupete sin traumas

En cualquier caso, debe ser un proceso gradual, nunca brusco, y adaptado a los ritmos del niño. Algunos trucos y consejos que te pueden ser de utilidad para quitar el chupete a tu hijo son los siguientes:

Uso chupete

  • Elegir el momento adecuado, que sea un periodo de estabilidad para el niño y sin otros cambios a la vista. Es decir, unos meses antes de empezar el colegio, o en vacaciones. No hay que hacerlo coincidir con otro momento crucial de la vida del pequeño, como puede ser la llegada de un hermanito. 
  • Hablar con él y explicarle la situación si ya es un niño más mayor y comprende. Le podemos hacer ver que ya es mayor y que ya no lo necesita. 
  • Cuentos para ayudar a retirar el chupete: Una bonita forma de hacerlo es inventarse un cuento cuyo argumento gire en torno al chupete en el que, al final, éste desaparece. También existen a la venta cuentos para dejar el chupete siendo una herramienta maravillosa para ayudar al niño a retirarlo. Te recomendamos estos 4 títulos: «Los chupetes de Charlotte» – Editorial: SM, «Edu ya no necesita chupete» – Editorial: Juventud, «Rita ya no lleva chupete» – Editorial: Beascoa, «Los superhéroes no llevan chupete» – Editorial: Edebé
  • Sustituirlo por algún otro juguete o peluche que le pueda ayudar a conciliar el sueño.
  • Ofrecerlo como regalo para otro bebé más pequeño: “ahora que ya eres mayor, debes regalarle tu chupete al bebé pequeño, que sí lo necesita…”.
  • Un buen periodo del año para deshacerse de él es la Navidad, con la llegada de Papá Noel o de los Reyes Magos. Se le puede decir al niño que, en lugar de dejar ese año leche y galletas a los camellos, les deje su chupete, para que así le traigan los regalos que ha pedido.
  • Otra técnica parecida al Ratoncito Pérez con los dientes es el Hada de los Chupetes: Explícale que existe un hada que lleva los chupetes a otros niños cuando éstos son ya mayores. A cambio, habrá una sorpresa para él. Por la noche, antes de irse a dormir, organiza todo como un gran acontecimiento. Poner el chupete en una bolsa o caja especial sobre la mesilla de noche. Dejad incluso una pequeña nota para el hada. Por la mañana, tu hijo encontrará un regalo junto a él

 

  • También pueden utilizarse otros métodos de refuerzo positivo o recompensas: “si esta tarde no utilizas el chupete saldremos al parque…”
  • Los métodos menos aconsejables son aquellos que consisten en hacer al chupete “menos atractivo”: impregnarlo de una sustancia amarga, hacerle un corte para que al succionarlo se quede “vacío” de aire… Aunque a los padres les parezca algo inocente, para el niño puede ser una experiencia traumática.
  • Además, es igualmente importante involucrar a las personas que cuidan de tu hijo debiendo seguir la misma estrategia que hayáis elegido. Indica con claridad a los abuelos y los educadores de la guardería las estrategias para quitar el chupete que estáis siguiendo para que todos hagan lo mismo. 

 

Lo que nunca haremos será quitarlo de repente sin explicarle , ridiculizarle, o castigarle si llora. Ante todo, debemos respetar el ritmo de nuestro pequeño y entender que la separación del chupete puede ser para ellos causa de gran ansiedad.

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