¿Qué es la alergia infantil?

Las alergias en los niños son reacciones exageradas del sistema inmune ante algo llamado alérgeno, que sería inofensivo para el organismo. Sin embargo, el cuerpo lo detecta como un peligro y reacciona contra esto. Por ello, el sistema inmunológico fabrica Inmunoglobulina E, anticuerpos que provocan que las células liberen histamina a la sangre apareciendo los típicos síntomas de la alergia. El cuerpo puede desarrollar alergia a cualquier cosa que detecte como un alérgeno. Sin embargo, hay algunas sustancias potencialmente alergénicas, es decir, que es frecuente que provoquen reacciones alérgicas en los niños.

Alergia infantil

Los alergenos más comunes son los alimentos (sobre todo leche, huevo, pescado, mariscos, frutos secos, soja, trigo), los ácaros del polvo, polen, picaduras de insectos (sobre todo mosquitos, abejas, avispas), medicamentos y sustancias químicas (como cosméticos, detergentes, productos de limpieza, pesticidas). Es importante saber el grado de alergia del niño. Si es grave, el pediatra le recetará adrenalina inyectable (epinefrina), la cual habrá que llevar siempre encima e inyectársela al niño en el muslo en caso de shock anafiláctico, además de ir a urgencias de inmediato.

Síntomas de las alergias infantiles

Pueden aparecer de manera más o menos intensa, aunque en la mayoría de los niños son leves. Los síntomas varían en función del alérgeno causante de la reacción y la zona del cuerpo afectada. Dentro de las alergias podemos encontrar tres grandes grupos: alergias respiratorias, alergias cutáneas y alergias alimentarias.

1. Alergias respiratorias en niños

En el ambiente, tanto en el exterior como dentro de casa, hay miles de partículas en suspensión, que respiramos, siendo filtradas por nuestra nariz y vegetaciones. Las más frecuentes son la alergia al polen en niños, especialmente en primavera, alergia a los ácaros del polvo, moho, o proteínas volátiles presentes en la piel, pelo y excreciones de animales: perros, gatos, caballos, roedores…

Alergia infantil

Los síntomas respiratorios más comunes en los alérgicos son la rinitis alérgica y el asma, las cuales hacen que los niños presenten:

  • Goteo nasal, teniendo que sonarse los mocos constantemente.
  • Picor en los ojos, irritándose y presentando un lagrimeo continuo.
  • Estornudos muy frecuentes y a diferencia del resfriado con muchas repeticiones (hasta 6-7).
  • Obstrucción nasal.
  • Dificultad para respirar.
  • Tos (seca, sobre todo, nocturna, con mala respuesta al tratamiento
    convencional).

Lo más importante es, siempre que se pueda, evitar la exposición al causante de la alergia. Para las alergias estacionales, como la alergia al polen de las gramíneas, tu pediatra puede recetarte algún antihistamínico, reduciendo así la intensidad de los síntomas.

2. Alergias en la piel en niños

Los niños con alergias en la piel desarrollan un sarpullido cuando un alérgeno entra en contacto con ellos, siendo los más comunes: animales, alimentos, picaduras de insectos, medicamentos, sustancias químicas…

Los tipos de alergias en la piel de niños más comunes son:Alergia infantil

  • Dermatitis: es el tipo de alergia que se da cuando el alérgeno entra en contacto directo con la piel.  Es un término general que describe una irritación común de la piel.
  • Urticaria: ronchas rojas que aparecen de repente por distintas partes del cuerpo, picando al peque y molestándole.
  • Angiodema: se trata de una inflamación que se da en las capas profundas de la piel.
  • Si la alergia es más grave, los síntomas previos a una reacción anafiláctica grave serían náuseas, vómitos, pérdida de conocimiento o aturdimiento y dificultad respiratoria.

 

 

Para la alergia en niños es muy importante evitar la exposición a aquello que esté causando la reacción alérgica, y si el pediatra lo estima oportuno, aplicar cremas calmantes o antihistamínicos orales para el picor.

3. Alergia alimentaria en niños

Las alergias alimentarias darán síntomas en piel o gastrointestinales como síntomas más leves, pudiendo llegar a producir síntomas graves como una anafilaxia Las alergias en la alimentación ocurren tras tomar un alimento que da alergia al niño, siendo muy comunes: la alergia a la soja en niños, a la
proteína de la leche de vaca, a pescados y mariscos, cacahuetes y otros frutos secos, y a frutas con pelo, como el melocotón.

Alergia infantil

Los síntomas son muy variados, pudiendo darse:

  • Cutáneos: urticaria, dermatitis atópica, eccema…
  • Respiratorios: congestión, goteo nasal, asma, broncoconstricción…
  • Gastrointestinales: vómitos, náuseas, diarreas, dolor, hinchazón abdominal…
  • Anafilaxia: reacción alérgica grave en la que aparecen síntomas cutáneos + síntomas respiratorios/gastrointestinales. Si no se atiende a tiempo puede dar lugar a un shock anafiláctico y ser letal.

 

Para saber qué alimentos dan alergia al niño es muy importante ir introduciéndolos uno a uno durante el comienzo de la alimentación complementaria a los 6 meses. Los alérgenos en concreto deben ofrecerse durante 3 días seguidos en los que no introduciremos otros alimentos, pudiendo así detectar si el bebé es alérgico. Una vez detectado el causante de la alergia en un niño, es muy importante que no lo consuma, teniendo que tener más cuidado en función de la gravedad de la reacción.

¿Cuáles son las causas de las alergias infantiles?

En una gran parte, las alergias se manifiestan por primera vez durante la infancia. Todos los niños pueden ser alérgicos, pero aquellos con familias con antecedentes son más propensos. Otras causas pueden ser determinados factores medioambientales, el abandono temprano de la lactancia materna o la introducción temprana a según qué tipo de alimentos.

¿Cuándo hacer pruebas de alergia en niños?

Alergia infantil

Si tu peque tiene síntomas de mocos, estornudos, lagrimeo en los ojos… durante más de una semana sin llegar a enfermar, o tiene reacciones en piel o digestivas con algún alimento, si le ocurre siempre cuando se expone a algún alérgeno en concreto o sospechas por otro motivo que sea alérgico, consúltalo con tu pediatra. En caso de sospecha de alergia, tu pediatra podrá solicitarte un prick test: prueba de la alergia en la piel poniendo varias zonas de la piel del niño en contacto con los alérgenos más comunes, así como un análisis de sangre, en el que detectamos aumento de IgE especifica a ese alergeno.
Para considerar que el niño es alérgico, debe darle positiva la prueba de presencia de alergia y además debe tener síntomas. Si solo se muestra en sangre un aumento de IgE especifica a un determinado alergeno, pero no tiene síntomas, se considera sensibilización, pero no alérgico.

¿Se pueden prevenir?

Por norma general, no existe una manera en concreto de prevenir una reacción alérgica, sino que lo más recomendable es evitar el contacto con alérgenos causantes de reacciones alérgicas. Se pueden seguir algunas pautas para evitar la aparición de síntomas alérgicos como lavar la ropa y las sábanas con agua caliente para disminuir los ácaros, mantener una correcta higiene en el hogar, evitar el contacto directo con animales y eliminar objetos que acostumbran a contener un gran número de ácaros como las cortinas, moquetas y sábanas, entre otros.

Alergia infantil

¿En qué consiste el tratamiento?

Si tu peque lo precisa, tu pediatra puede ser que te recete antihistamínicos orales para reducir los síntomas de la alergia tales como el picor, estornudos, moqueo, etc. Además, si tiene muchos síntomas en los ojos como picor, lagrimeo o enrojecimiento puede ser que te recete un colirio antihistamínico. Igualmente, si está muy congestionado a nivel nasal a pesar del antihistamínico se podrá mandar corticoides nasales en spray. Si lo que presenta es síntomas de asma alérgico tu pediatra valorará si es necesario medicación como salbutamol (ventolin) u corticoides inhalados de mantenimiento. Y, si ha presentado alguna reacción grave, como una anafilaxia por algún alimento, tu pediatra te recetara adrenalina inyectable que deberás llevar siempre encima. Y a su vez, como hemos comentado antes, es recomendable seguir una serie de pautas para reducir la exposición a los alérgenos. Y ante cualquier duda, no dudes en consultar con tu pediatra.

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