El dolor abdominal es un motivo de consulta frecuente en pediatría. Afortunadamente, muchos dolores abdominales son banales, pero en algunas ocasiones se puede tratar de alguna patología grave que puede necesitar tratamiento quirúrgico y dentro de ellas, la apendicitis es la más frecuente. Por eso es importante conocer los signos de alarma de este tipo de dolor abdominal.

Apendicitis

¿Qué es la apendicitis?

ApendicitisSe llama apendicitis a la inflamación del apéndice, un pequeño trozo de tejido alargado que sale de la parte inicial del colon, en la zona inferior derecha del abdomen. No se sabe cuál es la función del apéndice, pero su inflamación debe tratarse de manera urgente. La apendicitis es relativamente frecuente y se estima que aproximadamente una de cada 10 personas la acaba padeciendo en algún momento de su vida.

La apendicitis es muy poco frecuente en niños menores de dos años y va aumentando su incidencia con la edad, siendo más frecuente entre los 6 y los 12 años.

¿Por qué se produce?

Se piensa que la mayoría de las veces se origina al taponarse el apéndice con algún fragmento de heces, lo que desencadena la inflamación de éste. En algunas ocasiones la causa puede ser una infección del aparato digestivo.

¿Cuáles son los síntomas?

El primer síntoma suele ser el dolor abdominal, que comienza alrededor del ombligo y, con el tiempo, se va desplazando la parte inferior derecha del abdomen, a la vez que se hace más intenso, siendo un dolor continuo que va en aumento (diferente de los dolores abdominales de una gastroenteritis que suelen ser de tipo cólico, es decir, en retortijón, que viene y va).Apendicitis

Otros síntomas característicos que suelen aparecer después del dolor son fiebre (38º) o febrícula ( entre 37-38º), náuseas y vómitos (el vómito en ocasiones puede hacer confundir el cuadro con una gastroenteritis, pero en el caso de apendicitis el vómito no logra aliviar el dolor o malestar), así como pérdida de apetito.

Cuando no aparecen los síntomas típicos, lo cual es frecuente en los niños más pequeños, se hace más difícil el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica?

La clave para diagnosticar una apendicitis es la exploración física con la palpación del abdomen. Algunos signos en esta exploración nos harán decantarnos y evaluar si es un caso sospechoso o no de posible apendicitis.

ApendicitisEn aquellos casos sospechosos o en caso de dudas, así como para confirmar el diagnóstico, suele ser necesario realizar pruebas complementarias, como una ecografía de abdomen o una analítica. Sin embargo, en muchas ocasiones estos estudios no aclaran el diagnóstico, y es necesario dejar pasar un tiempo de observación para evaluar al niño de manera repetida, ya que si padece una apendicitis los síntomas se irán haciendo más evidentes.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de la apendicitis es casi siempre quirúrgico y consiste en la extirpación del apéndice (apendicectomía). Dado que las pruebas diagnósticas tienen cierto margen de error, no es excepcional que en la operación se aprecie que el apéndice está sano, aunque en ese caso suele extirparse igual para evitar futuros episodios de apendicitis. También se usan antibióticos para prevenir en lo posible infecciones abdominales.

Puede hacerse por cirugía abierta o por laparoscopia (a través de pequeñas incisiones en la piel por las que se introduce una cámara y el material necesario para extraer el apéndice). En general, las apendicitis no complicadas son operaciones sencillas con buena recuperación.

¿Puede complicarse?

En algunos casos, el apéndice puede acabar perforándose y la inflamación se extiende a todo el abdomen; hablamos de peritonitis. En este caso también necesitarán ser operados de manera más urgente junto con la administración de antibióticos, siendo la recuperación será más lenta.

¿Cuáles son los signos de alarma del dolor abdominal ante los que debo consultar?

Si el dolor abdominal va en aumento y cada vez es más intenso, impidiendo que el niño realice su actividad habitual, incluso despertándole del sueño, debemos consultar. También si éste se localiza en el lado derecho del abdomen (que es donde se localiza el apéndice). Si el dolor asocia vómitos verdosos o con sangre o si las deposiciones son completamente negras o con sangre, también son motivo de acudir a Urgencias. Y, por supuesto, si el niño tiene mal estado general, está muy decaído, pálido, también debemos acudir al centro médico.

Por último, hay que recordar que el dolor abdominal de las apendicitis es progresivo. Muchos cuadros de dolor abdominal se resuelven solos, pero si es apendicitis irá progresando siempre, no se cura espontáneamente.

 

Por tanto, si en una primera exploración no se ha diagnosticado de apendicitis, pero el dolor del niño progresa y va cada vez a más en la zona del apéndice, deberá ser revaluado por su pediatra o por el servicio de urgencias.

 

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