Acoso escolar o bullying: cómo detectarlo

Muchos de nosotros hemos vivido en la escuela situaciones de burla de otros compañeros. Sin embargo, cuando las burlas se convierten en acoso y la situación se alarga en el tiempo, puede que estemos ante un caso de bullying.

Se trata de un fenómeno complejo, con causas y expresiones muy diversas, que puede tener consecuencias importantes en la salud emocional.

Las víctimas del acoso escolar generalmente no cuentan nada sobre las continuas agresiones que sufren, por lo que es muy importante que tanto los padres como los educadores aprendan a reconocer los signos que pueden enmascarar la existencia del acoso.

Bullying acoso escolar

Incidencia del bullying

El bullying es un problema mundial y, según los estudios, en los últimos años, hemos tenido un aumento de los casos. España ocupa el puesto número 7 entre los países con más casos de bullying. Además, del bullying sabemos que: 

  • El 85% de los casos suceden en la escuela.      
  • El 44% de los niños entre 8 y 10 años ha sufrido bullying alguna vez. 
  • Más del 80% de los casos de bullying no son reportados a los maestros. 
  • 3 millones de niños se ausentan de la escuela debido al acoso escolar. 

Las cifras nos demuestran la magnitud del problema, pero no podemos olvidar que detrás de cada número hay un niño que tiene miedo, que lo pasa mal cada vez que va a la escuela y que se siente indefenso. 

¿Qué es el bullying?

Para hablar de bullying y saber a qué nos enfrentamos, primero debemos saber qué es el bullying. Se puede definir como la intimidación o agresión física, psicológica o sexual contra una persona en edad escolar (niño o adolescente), de forma reiterada y a lo largo del tiempo

El bullying no es un concepto monolítico: existen diferentes tipologías de acoso, igual que existen distintos perfiles de acosadores.Bullying acoso escolar

A pesar de existir diferentes tipos de bullying si tendremos en común sus tres rasgos fundamentales: cuando estamos ante una acción de abuso repetida, cuando hay intencionalidad por parte del acosador y cuando se observa un desequilibrio de poder

También es importante desechar falsas creencias sobre el acoso escolar, como, por ejemplo, pensar que el acoso pasa siempre por la agresión física: puede haber un componente físico o no haberlo, pero en realidad la mayor parte del acoso que se da es psicológico o verbal. También es una equivocación pensar que el acoso escolar es cosa solo de chicos o bien que el acosador tiene siempre problemas de autoestima (algunos acosadores, en realidad, tienen una autoestima excesivamente alta).

Otro aspecto importante es que no debemos fijarnos solo en las situaciones que podamos ver directamente, sino en las posibles secuelas que este acoso pueda dejar ya que los acosadores son listos, y pronto desarrollan estrategias para continuar su acoso lejos de los ojos de los adultos, a menudo fuera de la escuela.

Bullying acoso escolar

Por último, hay que evitar cualquier prejuicio sobre qué niños pueden ser propensos a ser acosadores y cuáles podrían ser acosados. Las situaciones de acoso dependen de innumerables factores, y cualquier niño puede ser potencialmente acosador o acosado en distintos escenarios. 

Asimismo, conviene saber que existen también diferentes tipologías de acosadores. Algunos son exvíctimas del bullying o de otras formas de violencia, que dan salida a través del acoso a sus propias frustraciones. Otros, en cambio, disfrutan de una situación de privilegio que los lleva a creerse por encima de los demás.

Hay niños que acosan por presión social, mientras que otros son solitarios. Unos pueden mostrar agresividad también con profesores y padres, mientras que otros son estudiantes aplicados y se mostrarán agradables con los adultos. No hay, en definitiva, un solo tipo de acosador.

Tipos de bullying

El acoso escolar puede adoptar muchas formas, y es importante tenerlas todas en cuenta. Según los expertos, podemos establecer las siguientes grandes categorías de acoso:

Bullying acoso escolar

  • Acoso físico: Es el más visible de todos, y en algunos casos podremos observar marcas como rasguños y golpes. No es la forma más frecuente de acoso, y cuando se da, puede ser el resultado final de otras formas de bullying que han ido a más.
  • Acoso verbal: Incluye el poner motes, insultar… Detectar el bullying verbal es más difícil que en el caso del físico, porque suele darse cuando no hay adultos cerca. 
  • Agresiones relacionales: Son más frecuentes entre las niñas, concretamente entre los 10 y 14 años. Incluyen la exclusión, los rumores, la rotura de confidencias, hacer piña contra una persona, etc.
  • CyberbullyingEs un fenómeno cada vez más frecuente, y especialmente grave, porque ataca la vulnerabilidad de los acosados durante las 24 horas del día y en cualquier lugar, incluso en sus espacios de seguridad. Además, es una de las formas de acoso más difíciles de detectar, por darse a través de plataformas que los adultos no pueden observar fácilmente. Puede consistir por ejemplo en el envío de mensajes agresivos, o en la difusión de textos o fotografías que ridiculicen a la víctima. Una forma cada vez más habitual es la exclusión a través de los videojuegos en línea: por ejemplo, quedar para jugar un grupo con alguien y después darle plantón o bien ir todos contra el acosado durante la sesión de juego. 

 

  • Bullying sexual: Se define como cualquier acción humillante conectada con la sexualidad: apodos, comentarios indeseables sobre el cuerpo o sobre la sexualidad de la víctima, gestos groseros, proposiciones sexuales, el hecho de compartir materiales pornográficos indeseados, la difusión de fotos o vídeos… En casos extremos pueden darse tocamientos o incluso agresiones sexuales.  
  • Acoso basado en prejuicios: Acosar a alguien, de una manera u otra, en función de su raza, religión, o bien por su orientación o identidad sexual o de género.

¿Cómo se puede detectar el bullying? 

Como padres, madres o familiares nos preocupa el bienestar de nuestros hijos y cualquier alteración del niño o de la niña respecto a su situación en la escuela nos puede asustar, pero debemos mantener la calma y aprender a ver las señales que pueden indicar que nuestro hijo o hija está sufriendo bullying. 

Algunas de las señales que nos pueden poner en alerta sobre la existencia de una situación de bullying son las siguientes:

Bullying acoso escolar

  • Cambios de conducta en el niño o adolescente. 
  • Negativa a asistir a clase
  • Moratones en el cuerpo sin justificación. 
  • Irritabilidad y nerviosismo, sobre todo cuando se acerca el lunes. 
  • Tristeza y aislamiento
  • Trastornos alimenticios
  • Dolores de cabeza o abdominales, sin motivo aparente.
  • Reducción del rendimiento escolar
  • Negativa a estar con amigos o a salir de casa
  • Trastornos del sueño

 

 

¿Cómo se puede evitar el bullying?

Evitar el bullying depende de cada uno de nosotros y es importante que pongamos nuestro granito de arena. Para evitar el bullying se pueden realizar diversas acciones: Bullying acoso escolar

  • Enseña valores. Debemos inculcar, tanto en la escuela como en casa, la importancia de valores como el respeto o la igualdad.
  • Fomenta la comunicación con niños y niñas. La comunicación constante con tu hijo o hija generará un clima de confianza, de manera que si tiene algún problema en el colegio te lo contará y se sentirá protegido. 
  • Conoce a sus amigos y compañeros. Conocer el entorno de tu hijo/a, qué compañeros tiene, cómo se relaciona con ellos y cómo le puedes ayudar a mejorar la situación si lo necesita. 
  • Enséñale lo que es la empatía. Favorece que desarrolle la habilidad de ponerse en el lugar de la otra persona.
  • Ayúdale a saber qué hacer frente al bullying. Es importante que tu hijo/a sepa cómo reaccionar ante una situación de bullying. Le puedes ayudar a entender que debe evitar un enfrentamiento con el acosador, que es preferible que vaya siempre acompañado de otros compañeros, que ante cualquier situación de acoso que ignore al acosador/es y hable con algún profesor de la escuela y con sus padres para informar sobre lo que ocurre. 
  • Establece límites. Para los niños y niñas son importantes los límites y, en el caso del bullying y del ciberbullying pueden ser fundamentales. Por ejemplo, se puede establecer un límite en cuanto al uso del ordenador o de la tablet para evitar que estén horas y horas en internet. También es fundamental que les enseñes a detectar situaciones de acoso y de qué manera evitar el bullying. 

 

¿Y si tu hijo o hija es el acosador? Puede ocurrir que sea nuestro hijo o hija quien acose a otro compañero. En estos casos es importante hablar con el niño o niña, explicarle qué es el bullying y qué consecuencias puede tener. Además de lo anterior, es fundamental detectar a qué se debe esa actitud de acoso a un compañero para poder tratar el problema desde la raíz. En algunos casos se trata de problemas de autoestima que se compensan acosando a otras personas. 

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